Las clemenules son nuestras joyas del invierno: dulces, fáciles de pelar y llenas de zumo. Su piel fina y su aroma intenso las hacen irresistibles para grandes y pequeños. Se recogen en su punto justo de maduración, entre noviembre y enero, directamente del árbol a tu casa. Cultivadas de forma tradicional y sin tratamientos postcosecha, conservan todo su sabor natural. Perfectas para disfrutar en fresco, en zumos o como snack saludable.

