Cuando el invierno empieza a despedirse, llega la Lane-Late: una naranja de mesa deliciosa, sin semillas, con pulpa firme y un sabor equilibrado entre dulce y ácido. Su piel lisa y su excelente conservación la convierten en la favorita de muchos, además, su alto contenido en zumo la hace ideal tanto para comer como para exprimir. La recogemos en febrero y marzo, asegurando frescura y calidad en cada envío.

